Tratamientos
No hay que abandonarse. Cuando nos enfrentamos a las enfermedades reumáticas y dolores crónicos es frecuente que la falta de información o de una respuesta satisfactoria a las mismas lleve al paciente a considerar que su problema no tiene solución.
Lamentablemente, en los últimos tiempos el tipo de medicina que se suele aplicar resulta excesivamente fármaco-dependiente y en lugar de estar enfocada a la curación de la enfermedad simplemente trata de aliviar o tapar los síntomas. Cuando ya no resulta efectiva, el único horizonte que parece presentarse pasa en unos casos por el quirófano y en otros por ir aceptando el dolor y la invalidez como algo inevitable. No es así, estas no son las únicas opciones posibles.
La medicina continúa avanzando, hoy por hoy en el Instituto Reumatológico disponemos de técnicas que nos permiten, si no solucionar, si conseguir significativos avances y mejorar notablemente la calidad de vida de nuestros pacientes.
Primera consulta
La primera toma de contacto se basa en una entrevista personalizada con nuestros médicos en la que el paciente y sus acompañantes puedan explicarnos cuál es el problema, su origen y cómo condiciona su día a día.
Se recomienda traer todos los informes médicos, pruebas diagnósticas y analíticas recientes, para poder valorarlas y tener una segunda/tercera opinión que nos lleve a un diagnóstico claro.
El paciente sale de la consulta sabiendo qué enfermedad o lesión tiene, qué opciones de tratamiento tiene, en qué se basa su tratamiento en particular y qué pronóstico de mejoría le espera. ¡no lo dudes y pide una consulta con nosotros!
Pruebas complementarias
Para tratar una enfermedad tenemos que estar totalmente seguros de que nuestro diagnóstico es lo más completo y exacto posible, y para ello hay ocasiones en las que son necesarias pruebas diagnósticas complementarias.
Más allá de la anamnesis y exploración física, pueden llegar a pedirse ecografías, estudios biomecánicos y motores, pulsioximetría, dinamometría, manometría, electromiografías y otros estudios neurofisiológicos. Como contamos con todos estos equipos, no existe coste asociado a estas pruebas sino que todo ello se engloba dentro del coste de la propia consulta.
Semana de prueba
Tras esta primera consulta y si su caso está dentro de las patologías que podemos tratar, dispondrá de un periodo de prueba en el que podrá comprobar si efectivamente responde de forma satisfactoria a nuestros tratamientos. Los tratamientos que ofrecemos se basan en una mejoría, y quien decide si existe mejoría es por supuesto el propio paciente. Durante los primeros 6 días tiene que comenzar a notarse la mejoría manifestada en menos dolor, mejor movilidad y/o menos limitación.
Únicamente si se empieza a mejorar podemos garantizar resultados y que el tratamiento realmente merece la pena.
Tratamiento
En el Instituto Reumatológico no tratamos las enfermedades, tratamos a la persona que las sufre. Nuestro personal médico sanitario no ofrece soluciones milagrosas, sino tratamientos médicos de reconocida eficacia en los que se asocian las últimas novedades en electromedicina con técnicas de rehabilitación, fisioterapia y ozonoterapia ecoguiada. Es la combinación de estos medios de última generación y de técnicas médicas específicas, junto con un tratamiento personalizado y un control médico continuo nos permite obtener tan buenos resultados.
No en vano, el Instituto Reumatológico lleva atendiendo a los asturianos desde hace más de 30 años.
Seguimiento
A lo largo de todo el proceso terapéutico y para garantizar que el tratamiento avanza correctamente, nuestros doctores comprobarán in situ la evolución del paciente y aplicarán personalmente determinados tratamientos.
Todo el tratamiento cuenta con un seguimiento continuo por parte de los médicos, resolviendo asimismo cualquier tipo de duda que pueda ir surgiendo hasta llegar a la mejoría.
Postratamiento
Después del tratamiento y haber mejorado lo máximo posible en cada caso, el paciente no queda desatendido.
No solo sale con unas indicaciones claras de qué hacer para mantener la mejoría sino que continuamos viéndolo durante un año entero de postratamiento para asegurarnos de que la mejoría alcanzada se mantiene en el tiempo, atendiendo sin listas de espera cualquier posible recaída o empeoramiento que pudiera producirse.
Nuestros pacientes tienen la seguridad de que pueden volver en cualquier momento a vernos para solucionar sus problemas de salud, y de hecho lo hacen con total confianza después de haber completado su tratamiento.
